Mostrando entradas con la etiqueta Estoy escribiendo un diario que se traza con tu besos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estoy escribiendo un diario que se traza con tu besos. Mostrar todas las entradas

Ya tres



De todos los tiempos
el tuyo fue posible:
abriste los ojos
musicalizaste
en múltiples tonos

latidos continuos


de todos los sitios
el tuyo fue posible:
sujeto a mis dedos

en abrazos continuos


estamos escribiendo

un diario que se traza
con besos tuyos;
cada palabra escribe
una honda certeza
de duplicidad callada.

Corres, juegas, gritas
te espantas y me abrazas;
cantas, brincas, duermes

sonríes y me abarcas


cada acto se transforma
en miradas cómplices

y nos vuelan las carcajadas.


Salir presuroso de tu cuna
indagar entre rostros dormidos
el exitoso juego de doblegar
párpados y labios,
encontrarte conmigo
y decirme: ¡despierta!
es un portal de apacibles
vientos de invierno
o de cualquier momento

y sigues creciendo
en la brevedad de tus días
sabes cómo regalarnos

cada color y cada sonido


te has vuelto artista
y muchas veces, muchas
eres un terapeuta

de pantalones cortos


nos soñamos entre millones
y nos soltamos

sin renunciar a nuestras manos


y en nuestro reto
en ese que sabemos compartir
jugamos en la coincidencia
y nos entendemos
con la percepción del tú y yo.

Te encuentro aquí
y sé pronunciarte
con el cuidado y el amor

sé lograrnos a medio respiro


he aprendido a curar rasguños
y llantos repartidos
por juguetes perdidos

o berrinches incompletos


he aprendido a ser de ti
con mis ganas envueltas
y mi alma que es

con tus alegrías


De todos los tiempos
el tuyo fue posible:
para ser segundos

eternidades


de todos los sitios
el tuyo fue posible:

para una sabia coexistencia.



**