Tierras Óseas



Un esqueleto ahora:
huesos los árboles,
            huesos rocosos,
cráneo de guerra,
            cráneo en coma.

Un crujir del carpo
se une al tintineo del viento,
a un tamborileo de desespero,
            o de esperar un corte al destino,
y el esqueleto se consume
en un manifiesto paciente.

Apenas el misticismo revive
de las venas ríos,
            y la sangre fluye;
del tórax las aves
            que flotan sin cansancio.

El tiempo se desborda
por tierras óseas sobrevivientes,
se consume el desértico silencio
                        y los trinos reviven;
el esqueleto puede levantarse,
ya camina firme y valiente.

Callar por tiempos




Callar en un segundo
con los párpados cansados,
callar de poco, de sueño.

Decir que el cielo se entume
                       de dos a tres veces al día.

Reconocer mis nubes,
las lluvias dulces desde el centro
                       que provocan tus besos.

De súbito gritar tu nombre,
correr como corren las lágrimas.

Callar de nuevo, callar al margen;
respetar el dolor de tu vientre
                       -salpicarte de consuelo-.

Y volver a gritar tu nombre
con la garganta agridulce,
acariciar tus esperanzas
            con el pretexto del invierno.

Llorar contigo,
            en la ausencia.
Dividir los discursos en abrazos
que se rasgan sin romperse.

Volver al silencio, al bullicio,
a las distancias breves.

Callar por tiempos,
            degustar en bucles,
Gastar la vida en letras.

Darle valor a las pretensiones
que cuelgan del árbol
que sembramos hace tiempo.

Sembrarnos.
Hablar del perro,
del desacomodo de los muebles,
de nuestras reglas.

Callar en un segundo,
para luego, sin pausas,
conciliar en altos decibeles
                                   la carne.

Nacer, callar, llorar...

                       quedarnos.

El alma está en las calles

Ya disponible el libro de "El alma está en las calles"

Incluyen relatos de los siguientes autores:
Olga Santillán
Esteban Sevastián Valencia
Luz Maestre
Miguel García
Anahí Coix
Jesús Bolaños de Haro
Joser Castañeda Laisequilla
Gabriel Alejandro Coronado
David Granados
Reynold Ayala Delgado
Thalía Torres
David Solís Sánchez
Eddie Pineda
Eduardo Hennings
Sonia Susana Martínez
Roxana Galindo
Armando Gómez
Joao Quiroz

Ed. Canto del libro


Lanzamiento en la FIL Monterrey 2017.

Tus manos me buscan en el frío de invierno

 


Los fríos de invierno
reventaron las entrañas
                      de la tierra.
Escapamos,
buscamos refugio.


Tus manos congeladas
           —a la luz de un quiromante
           práctico y orgulloso—,
repitieron el mismo destino,
y nosotros, enclaustrados.

Habitamos una caverna nívea.
Estamos de frente
           en un diálogo inagotable.
Nuestras voces recorren
           sus ecos.


Vuelve el frío
sin el cuerpo del invierno:
tus manos me buscan.
           Agazapados
                      nos reconstruimos.

Viento y tiempo




Viento asesino del tiempo, viento daga,
viento cortasuspiros de mañana,
viento cuerpo que se mata y ahoga,
viento a las nubes de un amor de santa,
viento planeta exterior de una vuelta,
viento que en vida de dos se oxigena;
oxígeno que se presta al arrebato
y nos colude en un abrazo yerto,
un abrazo que zapatea el alma
corre por cada poro
por cada nube de piel.

Con la mente empecinada y traviesa
se suelta el delirio de una sola época
y el viento acaricia de nuevo y mata:
revivir para dos que se aman.